7/9/12


Inauguraciones 21 de septiembre, 18 h.
hasta el 19 de octubre



Tlazolli. Rudimentos de arqueologìa urbana.   Cèsar Cortès Vega. 

El Rastro del objeto Miguel ângel Padilla.
Tlazolli (rudimentos de arqueología urbana)
Inauguración 21 de septiembre, 18 h. 



 
Trance temático
César Cortés


Todo proceso genera sobrantes. Y, en las orillas de nuestra cultura, existen espacios que funcionan como conglomeraciones en las que se señala el exceso eliminado en la construcción de las cosas y, por lo tanto, de la normatividad. Lo que se ha eliminado, ya sea porque parece inservible o porque no se considera primordial, es entonces extra perimetral, pues su exclusión ha tenido como fin que el modelo pueda convertirse en una forma individualizada en busca de una supuesta integridad. Por ello el sobrante del objeto nombrado representa el indicador de su negación, pues éste se erige como el dominio de una integridad significante en el espacio y aquel como el caos del que fue extraído. Sin embargo lo que ha sobrado, lo que no es, aunque haya sido parte integrante de su origen, posee su propia pujanza; en un contexto en el que el residuo es negado, éste no desaparece, sino que puede caminar en sentido inverso a la cultura que lo generó.

                Así también, en los diversos circuitos informales de compra-venta conformados en las ciudades, se anteponen reapropiaciones desreguladas de los circuitos comerciales convencionales. Si bien el mercado puede ser concebido como la unidad general de todo producto de intercambio en la sociedad capitalista, existen dispositivos de reordenamiento en las zonas que no están del todo controladas por la operación económica, que hacen que los valores de uso de distintos objetos sean dislocados y desviados hacia propósitos diversos. En esa desregulación de orden simbólico, los productos ofertados en el comercio informal poseen un carácter especial que los diferencia de los productos pertenecientes a los procesos formales de circulación. Si bien se trata de fenómenos que han ocurrido desde siempre en la distribución en las grandes ciudades, es con la incidencia comercial en todos los ámbitos de la cultura en el capitalismo inmaterial, que estos sistemas se ha potenciado y pervivido de manera cada vez más autosuficiente. No sólo se trata de la manufactura de ciertos productos generados en la reproducción del modelo original –la llamada piratería– que reconstruyen, y a la vez deforman el modelo hegemónico, sino de fenómenos como el trueque, el intercambio de servicios o las producciones autónomas y de circulación limitada. Todos ellos presentan alternativas a la banalización de la existencia que implica una concepción pasiva de los “consumidores”. Por el contrario desde la fabricación de productos a partir del desperdicio o de los sobrantes de la cultura, se actúa sobre los objetos o procesos culturales-comerciales, para deconstruirlos y reprocesarlos según necesidades locales de consumo. 

                Son posibles entonces otras maneras de asumir el problema de los restos. Tlazolli en náhuatl quiere decir, desecho, residuo, basura. En el panteón mexica Tlazolteotl era una deidad que procesaba la materia; justo lo que se desechaba era también lo que renovaba la vida en una reciprocidad basada en la noción de opuestos que se auto regulan. Se trata también de una deidad relacionada con el placer carnal. Si se prescinde de las posibles interpretaciones de moralidad judeocristiana, las distintas interpretaciones se unen de manera cíclica. En algunas imágenes relacionadas con ella se muestra a una mujer pariendo y en otras a una mujer que defeca. A partir de ello se puede pensar en un ciclo de renovación que, por el contrario de las concepciones de culturas que aspiran al perfeccionamiento de las formas por medio de una clasificación unilateral y definitiva, permite la mezcla multipolar de las ideas. El desecho del cuerpo da paso a la renovación, misma que implica la concepción por medio del sexo. Y de igual manera, por este medio, lo que se elimina, se incluye y reconstituye en la forma nueva como un abono que fertiliza un proceso donde la putrefacción genera las condiciones para que resurja la vida.

                En el exceso de un consumo que se ocupa de una sensibilidad exacerbada, los restos parecen ser dañinos. Sin embargo llevan la información sobre el lugar de donde fueron extraídos. Una información que no es posible encontrar en otro lado. El proyecto entonces está avocado de la perversión (que quiere decir el reverso de la versión) de objetos que ya son residuos de la producción alterna. Jugar en el circuito de producción siniestra (imágenes de violencia, videos porno pirata, drogas, representaciones). Se trata de recopilarlos, escanearlos en 3d, rehacerlos digitalmente para luego generar materialmente algunos de ellos y regresarlos a la circulación. Algo así como continuar el ciclo de disminución, degradación del objeto que lo convierta en nuevo producto. La idea es ponerlo en circulación en las calles, así como por medio de carteles y diagramas.

 



César Cortés Vega mantiene una febril actividad en diversos campos que podrìamos sintetizar dentro de la plástica, las letras y los llamados hìbridos, en los que la idea y la tecnologìa construyen la nueva comunicaciò y cultura. 
El Rastro del Objeto Miguel Angel Padilla
Inauguración vier. 21 de septiembre, 18 h.





















Estratos rescatados
José E. Porras


Tenemos frente a nosotros un trabajo que se presenta de inmediato, que no se oculta entre formulas o procedimientos desconocidos, cualquier intento por categorizarlo, cualquier etimología o neologismo nos alejaría por completo de la verdadera intensión de Miguel Ángel Padilla. 

Grafito, barro, esmaltes, tintas e impresiones; en este trabajo se vuelven herramientas, no son restricciones o lineamientos propios de una u otra disciplina son posibilidades que Miguel aprovecha para dar presencia a los objetos que vemos todos los días, a las cambios que han sufrido de una u otra manera. Este trabajo radica en seleccionar el orden, en mostrar las evidencias de sucesos; relacionar el carácter de una técnica o procedimiento con algún objeto, amplificar las características de otro con una sola herramienta o reconocer que dentro del rastro de cada acción se concentra la fuerza de un cambio. 

Los objetos guardan historias, las acumulan y para poder hacer estas piezas, como para poder apreciarlas, se requiere de cierta curiosidad,  de que rasquemos sobre la superficie de esas imágenes frente a nosotros, para poder ver los estratos que las componen, las marcas de lo que han sido hasta ahora, y de lo que nosotros hemos sido en relación a esas historias. 
Los objetos son reconocibles a simple vista, los colores vibrantes y la repetición reiteran su presencia y los hacen casi infinitos, vemos como se construyen en las paredes aquellas autopistas sin fin que siempre nos hubiese gustado construir, ropa olvidada cubierta de esmaltes brillantes como si fueran señales de precaución, mapas alterados que modifican nuestra idea del orden o la distribución de una zona, vemos que la misma acción deja rastros completamente diferentes.

Por mucho que el trabajo de Miguel A. se acerque y utilice los procedimientos del grabado y la estampa, aquí ya no es necesario hablar de un original  o un múltiple,  podríamos perdernos en aclarar si el objeto por si solo, es un múltiple, resultado de una producción industrializada, o si acaso éste adquiere su originalidad en la transformación o descontextualización, creo mas interesante poner atención en la multiplicidad de historias que hay en este trabajo y del origen de cada una de ellas, porque los rastros son claves y muestran parte de los eventos, las evidencias están frente a nosotros para que podamos construir y continuar los eventos.
Escribir sobre estas piezas a distancia puede ser difícil, ya hace algunos meses que pude verlas de frente, pero el gusto por el trabajo que veo y leo en Miguel cada vez que hablamos o intercambiamos comentarios me ha permitido ponerme en su lugar, y saber lo divertido que ha sido para él este continuo intento por encontrar, reciclar o reordenar historias. Es obvio que se divierte mientras trabaja, que podría acumular cosas hasta llenar cuartos enteros sin tener, en principio, una razón para hacerlo, pero se sorprende y eso, que no es poco, lo ha llevado a observar con paciencia, a hacer su trabajo y a no conformarse.

En estas piezas, los estratos no solo se acumulan uno encima de otro, en algunos casos deterioran los soportes o la misma acción se registra en diferentes momentos, el fuego que se ahogaba dentro de un horno, las marcas sobre el plástico, el azar de la impresión o la quema de la cerámica, todo esto se convierte  para Miguel A.  en evidencias de lo que otros cuerpos pudieron haber sufrido, en detalles y detonantes que lo sorprenden y convierte en materia prima, son al fin y al cabo, el “rastro” de su constante intento por rescatar su historia entre los objetos.




















Sìntesis curricular curricular:
Miguel Angel Padilla termina la Licenciatura en Artes Visuales en el 2001, en la Escuela Nacional de Artes Plásticas. UNAM. Su obra trascurre entre las disciplinas de Escultura (particularmente en cerámica), pintura, animación experimental y gráfica, en todas ha obtenido algunos premios y reconocimientos: 2009 “The prize of the 3ed Interntional Experimental  Engravingl Biennial” Timisora, Rumania. 2008 Mención honorífica “X encuentro Estatal de Pintura y Grabado Efraín Vargas” Morelia,  Michoacán. 2005 Premio de adquisición en el“VII Encuentro Estatal de Pintura y Grabado Efraín Vargas” Morelia, Michoacán. 2003 Mención Honorífica en la “Tercera Bienal del Pacífico Paul Gauguin” Chilpancingo, Guerrero.
Obra seleccionada en: 2011 “X biennale Internazionale per l’Incisione Premio Acqui” Alessandria, Italia. “V Bienal de Artes Visuales Yucatan” Merida, Yucatan. 2010 “IV Exhibicion de la Red Gráfica Internacional dentro del VIII Mes de la Gráfica” Chihuahua, Chihuahua. 2009 “7 Bienal de Pintura y Grabado Alfredo Zalce” Morelia, Michoacan . 2007 “Tercera Bienal Sylvia Pawa” Instituto Cultural México Israel, México D.F. 2005 “2 International Experimental Engraving Biennial 2005” Timisora, Rumania. “Segunda bienal de dibujo Sylvia Pawa” Instituto Cultural México-Israel, “Cuarta bienal del Pacífico Paul Gauguin” Chilpancingo, Guerrero.